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Protocolo de Educación y Equilibrio Canino

Este protocolo tiene como objetivo estabilizar la conducta de tu perro trabajando directamente sobre su equilibrio emocional y biológico. Para corregir comportamientos inadecuados y reducir la ansiedad, debemos aplicar estas pautas de gestión desde hoy mismo: Gestión de la comida La comida es el recurso de supervivencia más importante. En la naturaleza, el acceso al alimento lo gestiona el referente del grupo para dar orden y seguridad. Si tu perro tiene el plato siempre lleno, siente que él controla el recurso, lo que genera una carga de estrés innecesaria y hace que tu guía pierda valor. Para corregir esto, debes empezar a servir la ración solo cuando el perro esté calmado , sin saltos ni ladridos. Si al poner el plato el perro se abalanza, vuelve a subirlo y repite hasta que se mantenga tranquilo. Una vez en el suelo, dale 15 minutos para comer; si se distrae o se aleja, retira el plato de inmediato y no se lo vuelvas a poner hasta su siguiente turno. Esto enseña que tú administras...
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El Cortisol en la correa: Por qué un perro estresado no puede aprender

A menudo pensamos que el paseo comienza en el momento en que cruzamos el umbral de la puerta, pero la realidad biológica nos dice algo muy distinto. La correa no es solo un hilo de comunicación física; es un conductor de estados químicos. El protagonista invisible de esta historia es el cortisol, la hormona del estrés que, aunque es vital para la supervivencia, se convierte en el mayor enemigo del aprendizaje cuando se desborda. Cuando un perro sale a la calle con niveles elevados de esta hormona, su cerebro entra en un estado de túnel donde la prioridad absoluta es la autoprotección. Es en ese preciso momento cuando la capacidad de procesar información se rompe. Imagina por un segundo el cerebro dividido en dos mandos: uno es el centro racional, capaz de tomar decisiones y atender a indicaciones, y el otro es el sistema de emergencia, gobernado por la amígdala. El cortisol es el combustible que activa este segundo mando. Cuando los niveles son altos, el flujo sanguíneo se desvía de la...

El arte de la conversación silenciosa: Mi filosofía de paseo y educación

  Si alguna vez has sentido que el paseo con tu perro es una lucha de fuerzas, quiero decirte algo que cambiará tu perspectiva: el problema no es quién tiene más fuerza, sino quién está comunicando con mayor claridad. Mi recomendación para educar y pasear parte de una idea central: el paseo debe ser una conversación, no una imposición. Para que esta charla funcione, debemos entender que el movimiento físico influye directamente en la mente. Como propone la  neuroetología canina , la velocidad a la que se desplaza un perro modula su nivel de excitación. Un perro que camina al límite de sus fuerzas no está procesando el entorno, está simplemente reaccionando a él. Por eso, mi trabajo se basa en gestionar esas velocidades a través de pausas estratégicas. En mi metodología, la pieza clave es la  tensión pasiva . A diferencia del tirón de correa —que según expertos como  James O'Heare  solo aumenta la frustración y la reactividad—, la tensión pasiva consiste en que e...

El paseo como sistema de consecuencias: Por qué la correa es tu mejor canal de comunicación

Caminar con un perro es, en esencia, una conversación constante a través de la correa. Muchos dueños y paseadores viven el paseo como una lucha de poder, pero la realidad es que el perro no aprende por quién tiene más fuerza, sino por lo que sucede inmediatamente después de sus actos. Para que un perro aprenda a ir tranquilo, hay que entender que los cuatro cuadrantes del condicionamiento operante no ocurren por separado; en la calle, todo se mezcla en un mismo segundo. Imagina que vas caminando y tu perro mete un jalón brusco. Si tú te plantas firme como un poste, ahí mismo le estás enviando un mensaje doble. Por un lado, el perro choca contra su propia fuerza y siente la presión de la correa; eso es Castigo Positivo (C+) , porque está apareciendo un estímulo incómodo. Pero, al mismo tiempo, el mundo se detiene. Ya no puede llegar a donde quería porque tú no avanzas, y eso es un Castigo Negativo (C-) . En un solo instante, el perro entiende que su decisión de jalar le trajo una molest...