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El Cortisol en la correa: Por qué un perro estresado no puede aprender

A menudo pensamos que el paseo comienza en el momento en que cruzamos el umbral de la puerta, pero la realidad biológica nos dice algo muy distinto. La correa no es solo un hilo de comunicación física; es un conductor de estados químicos. El protagonista invisible de esta historia es el cortisol, la hormona del estrés que, aunque es vital para la supervivencia, se convierte en el mayor enemigo del aprendizaje cuando se desborda. Cuando un perro sale a la calle con niveles elevados de esta hormona, su cerebro entra en un estado de túnel donde la prioridad absoluta es la autoprotección. Es en ese preciso momento cuando la capacidad de procesar información se rompe. Imagina por un segundo el cerebro dividido en dos mandos: uno es el centro racional, capaz de tomar decisiones y atender a indicaciones, y el otro es el sistema de emergencia, gobernado por la amígdala. El cortisol es el combustible que activa este segundo mando. Cuando los niveles son altos, el flujo sanguíneo se desvía de la...
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El arte de la conversación silenciosa: Mi filosofía de paseo y educación

  Si alguna vez has sentido que el paseo con tu perro es una lucha de fuerzas, quiero decirte algo que cambiará tu perspectiva: el problema no es quién tiene más fuerza, sino quién está comunicando con mayor claridad. Mi recomendación para educar y pasear parte de una idea central: el paseo debe ser una conversación, no una imposición. Para que esta charla funcione, debemos entender que el movimiento físico influye directamente en la mente. Como propone la  neuroetología canina , la velocidad a la que se desplaza un perro modula su nivel de excitación. Un perro que camina al límite de sus fuerzas no está procesando el entorno, está simplemente reaccionando a él. Por eso, mi trabajo se basa en gestionar esas velocidades a través de pausas estratégicas. En mi metodología, la pieza clave es la  tensión pasiva . A diferencia del tirón de correa —que según expertos como  James O'Heare  solo aumenta la frustración y la reactividad—, la tensión pasiva consiste en que e...

El paseo como sistema de consecuencias: Por qué la correa es tu mejor canal de comunicación

Caminar con un perro es, en esencia, una conversación constante a través de la correa. Muchos dueños y paseadores viven el paseo como una lucha de poder, pero la realidad es que el perro no aprende por quién tiene más fuerza, sino por lo que sucede inmediatamente después de sus actos. Para que un perro aprenda a ir tranquilo, hay que entender que los cuatro cuadrantes del condicionamiento operante no ocurren por separado; en la calle, todo se mezcla en un mismo segundo. Imagina que vas caminando y tu perro mete un jalón brusco. Si tú te plantas firme como un poste, ahí mismo le estás enviando un mensaje doble. Por un lado, el perro choca contra su propia fuerza y siente la presión de la correa; eso es Castigo Positivo (C+) , porque está apareciendo un estímulo incómodo. Pero, al mismo tiempo, el mundo se detiene. Ya no puede llegar a donde quería porque tú no avanzas, y eso es un Castigo Negativo (C-) . En un solo instante, el perro entiende que su decisión de jalar le trajo una molest...

Cómo trabajar con un perro ansioso que ha desarrollado ladridos excesivos

El ladrido es una de las formas más naturales de comunicación en los perros. Sin embargo, cuando se vuelve constante y está ligado a la ansiedad, deja de ser un simple comportamiento y se convierte en un problema que afecta tanto al animal como a su entorno. Muchos dueños creen que basta con sacar al perro a pasear para reducir la ansiedad, pero la realidad es que el paseo es solo una parte del proceso. El verdadero cambio ocurre cuando se combina el trabajo en casa con técnicas específicas durante la salida, siempre desde la calma y el refuerzo positivo. Entender la raíz del problema Un perro que ladra de manera excesiva no lo hace “porque sí”. Generalmente, detrás de ese comportamiento hay: - Ansiedad frente a estímulos externos: otros perros, personas, bicicletas o ruidos inesperados.   - Falta de vínculo sólido con el guía: el perro no confía plenamente en quien lo acompaña y busca controlar el entorno por sí mismo.   - Acumulación de energía: sin suficiente ejer...

Kora y el arte de socializar: sembrando equilibrio desde el inicio

Kora tiene 9 semanas de vida. Ha entrado en el periodo crítico de socialización (8 a 16 semanas), una ventana única en la que cada experiencia moldea su manera de sentir, relacionarse y responder al mundo. Lo que viva ahora no se borra: se integra en su carácter. En estos días, Kora ha participado en una interacción cuidadosamente planificada con perros adultos estables y varios gatos, en un entorno seguro y bajo supervisión. El traslado en moto previo también formó parte del aprendizaje. Hubo momentos de duda, pausas, miradas cautelosas. Pero lo esencial es que todo estuvo bien gestionado: Kora pudo explorar, retirarse, volver a acercarse y aprender a su ritmo, sin quedar sobreexpuesta ni sensibilizada. Este tipo de socialización no busca eliminar el miedo, sino enseñarle al cachorro a atravesarlo. Como explica Ian Dunbar en Before and After Getting Your Puppy, “durante el periodo de socialización, cada experiencia debe ser positiva, pero eso no significa libre de miedo. Significa que...

Las primeras seis semanas de Kora: bases reales para una crianza consciente

Desde el nacimiento, he tenido la oportunidad de acompañar a Kora en cada etapa de su desarrollo. No como espectador, sino como responsable de crear un entorno que le permita aprender lo que necesita para convertirse en una perra estable, segura y funcional. Estas primeras seis semanas no son para enseñar comandos ni imponer rutinas humanas. Son para observar, facilitar y corregir lo que sea necesario, sin interferir en lo que la naturaleza ya sabe hacer. Kora nació en un espacio diseñado para eso: contacto directo con su madre, acceso constante al agua, una zona específica para hacer sus necesidades y un área de descanso segura. Nada está puesto al azar. Desde el primer día, el entorno ha sido parte del proceso educativo. No hay premios ni castigos, hay consecuencias naturales: si hacen sus necesidades donde corresponde, pueden explorar la casa; si no, se quedan en su espacio. Así aprenden a regularse sin que yo tenga que intervenir directamente. Durante las primeras tres semanas, la ...

Ética y Vocación del Paseador – Mucho Más Que un Trabajo

Hay personas que trabajan con perros porque los ven como una manera de generar ingresos. Y hay otras que eligen estar cerca de ellos porque entienden que son seres sensibles, complejos y capaces de transformar la vida humana a través del vínculo. En eacanina, buscamos a los segundos. A los que no solo quieren trabajar con perros, sino aprender de ellos, acompañarlos y crecer junto a cada paseo. Ser paseador no es un rol que se toma a la ligera. Es asumir una responsabilidad frente a un ser vivo que nos es confiado. Implica presencia, técnica, sensibilidad y sobre todo, compromiso. Por eso, valoramos a quienes se forman, estudian, se capacitan y se preguntan cómo hacerlo cada día mejor. No buscamos perfección, sino actitud de mejora constante. La vocación se nota en los detalles. En cómo colocas el arnés con cuidado. En cómo decides frenar cinco segundos para que el perro explore una planta o se siente a observar. En cómo vigilas el entorno sin perder la calma, anticipas riesgos sin gen...