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¿PECHERA O COLLAR? ¿QUE PREFIERO USAR?

En este artículo no espero decirte cual es la mejor herramienta que existe para pasear al perro, pero si quiero explicarte desde mi experiencia cuales son las características, defectos y beneficios de las herramientas que he utilizado desde que empecé a trabajar con perros.
El uso de la correa es fundamental pues es la herramienta que permite una constante conexión física entre el perro y el humano, además es una herramienta que permite de alguna manera transmitir cierta información vital para la educación del perro a la vez que le protege de cualquier accidente en un entorno diseñado para el ser humano.

En esta lista te mencionare todas las herramientas que he utilizado hasta el momento, en el orden que las utilice:

La pechera o arnés;
Esta herramienta es muy común y consta de varias correas que van dispuestas alrededor del tronco y pecho del perro, muchas personas prefieren esta herramienta para evitar lastimar el cuello del perro en el paseo, especialmente en los casos donde el perro no sabe controlarse a la hora de pasear.
Los que estas personas no saben es que al elegir esta herramienta sin trabajar el control del paseo solo están reforzando el comportamiento de jalar la correa.

La pechera es una herramienta basada en el arnés de tiro que utilizan los perros en los pueblos esquimales para jalar trineos, esta al ser cómoda e ir colocada en el pecho del perro le permite desarrollar más potencia para arrastrar al humano que va del otro lado de la correa.
Por eso recomiendo solo usarla cuando el perro ya ha aprendido a caminar tranquilo en la calle y a responder por lo menos órdenes básicas como detenerse, También por supuesto cuando el perro es muy pequeño o cuando una condición médica no le permita usar collar.
Otra ocasión en la que recomiendo esta herramienta es cuando quieren practicar con el perro alguna actividad en la que debe correr.

La otra opción (Los collares) es un poco más amplia, ya que existe gran variedad de herramientas que se pueden colocar en el cuello del perro, cabe destacar que esta opción permite mayor control sobre el perro ya que en el cuello se encuentra una gran cantidad de músculos y nervios, al ejercer presión sobre esa zona el perro queda en desventaja física ante el humano.

Collar tradicional:
Es una cinta (regularmente de lona) con una hebilla o  broche de seguridad, dependiendo de la marca varia la calidad del broche. Esta herramienta se ajusta a la medida del cuello del perro y permite colocar en el la correa.
Esta es la herramienta más común y en términos generales cumple su función pero a lo largo del tiempo he dejado de usarlo porque he notado que el perro se acostumbra a sentir la presión en el cuello constantemente y si se le afloja un poco, se corre el riesgo de que el perro consiga la manera de quitárselo y escaparse.
También he tenido mala experiencia ya que en momentos en los que he tenido que controlar perros nerviosos, que utilizaban este  tipo de collares, se me ha reventado el broche y  he tenido que comenzar de nuevo el trabajo con el perro.

Collar de ahorque:
Buscando opciones más seguras que el collar tradicional, conocí esta herramienta que consta de una cadena metálica con dos aros en cada punta.
Este collar es muy útil en casos donde la fuerza física del perro es mucho mayor que la del humano, ya que sus sistema de cierre permite dar un castigo positivo cada vez que el perro hace algo que no debe (como cuando recibe una mordida en el cuello).

Claro, esta herramienta debe ser utilizada de una manera responsable ya que uno de sus defectos es que no tiene más que el cuello del perro como límite.

En varias ocasiónes, he sido testigo de como personas en el parque hacen muy mal uso de esta herramienta, jalando una y otra vez porque así lo han visto en un programa de televisión, hasta que provocan que el perro comience a responder de manera agresiva, cansado de recibir castigos innecesarios.
Esta y otras experiencias me hicieron entender que aunque no es necesario satanizar el uso del collar de ahorque, tampoco es una herramienta que pueda utilizar cualquier persona.

Una variación de esta collar es la llamada CUERDA MÁGICA, y es una herramienta que cumple con todas las características del collar de ahorque pero con la salvedad que su material es más suave y flexible.
Esta cuerda es muy utilizada por las personas que se dedican a rescatar animales que se encuentran en condición de calle ya que su sistema simple permite atrapar al perro al cerrar no deja que el perro se escape.

COLLAR DE SEGURIDAD:
Esta es la herramienta que yo uso actualmente y la que recomiendo a todos, es un collar de nilón ajustable con dos argollas que van unidas por una cadena.
Algunos lo llaman collar de semi- ahorque ya su mecanismo es similar al collar de ahorque permitiendo aplicar un castigo inmediato al perro con la ventaja de que puede ser ajustado para que no cierre más de lo necesario y así evitar maltratar al perro.
El collar se coloca en el perro y se ajusta cerrado a la medida del cuello del perro, de manera que cuando el perro esta portándose bien recibe el refuerzo de tener un collar amplio que no ejerce ningún tipo de presión, pero si se porta mal el collar se cierra a la medida del cuello.

Otra de las ventajas de este collar es que con el tiempo, el perro se condiciona al sonido que produce el collar al cerrarse. Así que comenzara a corregir su comportamiento al escuchar que se está cerrando. Lo que permite que no tengamos que ejercer un castigo.







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