Ir al contenido principal

¿Cómo enseñarle al perro dónde debe hacer sus necesidades?

Esta vez voy a explicarles de una manera amplia y detallada cuál es la estrategia que yo recomiendo para enseñarle al perro buenos hábitos higiénicos.


Este es uno de los problemas más comunes y por lo cual muchas personas han preguntado en el grupo de WhatsApp, aunque en mi blog tengo dos artículos en los que tocó este tema, esta vez quisiera ampliar un poco más la información.

Primero es importante que seas consciente de que el perro no logra controlar sus esfínteres hasta después de los 9 meses, así que aunque sepa dónde debe hacer sus necesidades es muy posible que en algunas ocasiones haga en el sitio equivocado. 


Esa es una de las razones por las que recomiendo ignorar al perro cuando hace sus necesidades en el sitio equivocado, otra razón es que si regañas al perro o le pegas en el momento equivocado podrías estar empeorando la situación, ya que el perro podría pensar que el castigo se debe a qué viste que hizo sus necesidades y puede buscar hacer en el rincón más escondido de la casa o hasta llegar al punto de comerse sus heces para desaparecer la evidencia.

El proceso de enseñarle algo a un perro visto de una manera simple podría ser resumido en "ignorar lo malo y premiar lo bueno".


Está premisa debes tenerla clara y cumplirla cada vez que el perro haga sus necesidades en el sitio equivocado o en el sitio correcto.

Dato importante: deja de limpiar con cloro los lugares donde NO quieres que el perro vuelva a hacer sus necesidades, el cloro y la lejía junto al amoniaco de la orina, tienen un efecto que amplifica el rastro para el perro... Así que por instinto empezará a buscar los lugares donde limpias con cloro para hacer sus necesidades.


En su lugar, limpia esos lugares donde NO quieres que siga haciendo sus necesidades con vinagre y bicarbonato, esto eliminará el rastro de orina y el perro tenderá a ignorar esos lugares a la hora de hacer sus necesidades.

Ya sea que quieras que tú perro haga sus necesidades en un lugar específico dentro de la casa (lo más recomendado) o que solamente haga cuando salen a la calle, debes preparar tu estrategia tomando en cuenta que el perro tiene más probabilidades de hacer sus necesidades al despertar, después de comer, después de Tomar agua, después de jugar o después de cualquier otra actividad física.


Lleva a tu perro al lugar indicado justo en cada uno de estos momentos cuando tú perro tiene más posibilidades de hacer sus necesidades, premialo con mucho cariño cuando lo haga bien e ignora completamente cuando se equivoqué, limpia esos lugares donde No quieres que vuelva a hacer con vinagre y bicarbonato.




Entradas populares de este blog

El paseo como sistema de consecuencias: Por qué la correa es tu mejor canal de comunicación

Caminar con un perro es, en esencia, una conversación constante a través de la correa. Muchos dueños y paseadores viven el paseo como una lucha de poder, pero la realidad es que el perro no aprende por quién tiene más fuerza, sino por lo que sucede inmediatamente después de sus actos. Para que un perro aprenda a ir tranquilo, hay que entender que los cuatro cuadrantes del condicionamiento operante no ocurren por separado; en la calle, todo se mezcla en un mismo segundo. Imagina que vas caminando y tu perro mete un jalón brusco. Si tú te plantas firme como un poste, ahí mismo le estás enviando un mensaje doble. Por un lado, el perro choca contra su propia fuerza y siente la presión de la correa; eso es Castigo Positivo (C+) , porque está apareciendo un estímulo incómodo. Pero, al mismo tiempo, el mundo se detiene. Ya no puede llegar a donde quería porque tú no avanzas, y eso es un Castigo Negativo (C-) . En un solo instante, el perro entiende que su decisión de jalar le trajo una molest...

El arte de la conversación silenciosa: Mi filosofía de paseo y educación

  Si alguna vez has sentido que el paseo con tu perro es una lucha de fuerzas, quiero decirte algo que cambiará tu perspectiva: el problema no es quién tiene más fuerza, sino quién está comunicando con mayor claridad. Mi recomendación para educar y pasear parte de una idea central: el paseo debe ser una conversación, no una imposición. Para que esta charla funcione, debemos entender que el movimiento físico influye directamente en la mente. Como propone la  neuroetología canina , la velocidad a la que se desplaza un perro modula su nivel de excitación. Un perro que camina al límite de sus fuerzas no está procesando el entorno, está simplemente reaccionando a él. Por eso, mi trabajo se basa en gestionar esas velocidades a través de pausas estratégicas. En mi metodología, la pieza clave es la  tensión pasiva . A diferencia del tirón de correa —que según expertos como  James O'Heare  solo aumenta la frustración y la reactividad—, la tensión pasiva consiste en que e...

Cómo trabajar con un perro ansioso que ha desarrollado ladridos excesivos

El ladrido es una de las formas más naturales de comunicación en los perros. Sin embargo, cuando se vuelve constante y está ligado a la ansiedad, deja de ser un simple comportamiento y se convierte en un problema que afecta tanto al animal como a su entorno. Muchos dueños creen que basta con sacar al perro a pasear para reducir la ansiedad, pero la realidad es que el paseo es solo una parte del proceso. El verdadero cambio ocurre cuando se combina el trabajo en casa con técnicas específicas durante la salida, siempre desde la calma y el refuerzo positivo. Entender la raíz del problema Un perro que ladra de manera excesiva no lo hace “porque sí”. Generalmente, detrás de ese comportamiento hay: - Ansiedad frente a estímulos externos: otros perros, personas, bicicletas o ruidos inesperados.   - Falta de vínculo sólido con el guía: el perro no confía plenamente en quien lo acompaña y busca controlar el entorno por sí mismo.   - Acumulación de energía: sin suficiente ejer...