Ir al contenido principal

¿Tu cachorro ladra o llora al quedarse solo?

Muchas personas que acaban de adquirir un cachorro sufren los primero días por qué el cachorro llora y ladra cada vez que se queda solo en su espacio designado, es importante entender que el ladrido y el chillido es una herramienta que tiene el perro para llamar la atención y comunicarse con los demás.


Cuando se trata de un cachorro, es normal que esto ocurra ya que hasta el momento del destete estuvo siempre en compañía de su madre y sus hermanos, ahora que está con el humano es momento de enseñarle a gestionar la soledad.

Cuando vayas a dejar a tu perro en su lugar designado o lugar de confinamiento, asegúrate de que este lugar no sea muy frio ni muy caliente, que su cama este seca, que tenga acceso a su agua, acceso al pad o lugar donde debe hacer sus necesidades, y si es posible déjale un juguete interactivo para que se entretenga.


Como he indicado en otros artículos el perro deberá ser llevado a este lugar en momentos específicos para enseñarle buenos hábitos higiénicos, rutinas saludables de descanso y para gestionar la soledad.

Cómo aclare antes, esto es algo nuevo para el ya que hasta el momento no había tenido que afrontar la soledad, así que utilizará el ladrido y el chillido para expresar su miedo, su incomodidad y para hacer que el humano se acerque.


Y justo aquí es donde la mayoría de las personas cometen un error, si has seguido mi blog debes saber que gran parte del proceso de aprendizaje del perro se basa en el condicionamiento, el miedo y la incomodidad que siente el perro podríamos decir que es un estímulo, ese estímulo genera una respuesta que es el ladrido.


Si el humano se acerca y le hace cariño al cachorro cada vez que el llora o ladra en su lugar de confinamiento, está reforzando ese comportamiento y le está enseñando que debe ladrar para estar acompañado o para que le presten atencion.


Lo mejor es ignorar al perro hasta que esté calmado y en ese momento acercarte a el para capturar ese estado mental, esto servira de refuerzo positivo y el perro entenderá que debe estar tranquilo para que el humano se acerque, con el tiempo el cachorro se acostumbrara a seguir una rutina de descanso sin la presencia del humano.




Entradas populares de este blog

El paseo como sistema de consecuencias: Por qué la correa es tu mejor canal de comunicación

Caminar con un perro es, en esencia, una conversación constante a través de la correa. Muchos dueños y paseadores viven el paseo como una lucha de poder, pero la realidad es que el perro no aprende por quién tiene más fuerza, sino por lo que sucede inmediatamente después de sus actos. Para que un perro aprenda a ir tranquilo, hay que entender que los cuatro cuadrantes del condicionamiento operante no ocurren por separado; en la calle, todo se mezcla en un mismo segundo. Imagina que vas caminando y tu perro mete un jalón brusco. Si tú te plantas firme como un poste, ahí mismo le estás enviando un mensaje doble. Por un lado, el perro choca contra su propia fuerza y siente la presión de la correa; eso es Castigo Positivo (C+) , porque está apareciendo un estímulo incómodo. Pero, al mismo tiempo, el mundo se detiene. Ya no puede llegar a donde quería porque tú no avanzas, y eso es un Castigo Negativo (C-) . En un solo instante, el perro entiende que su decisión de jalar le trajo una molest...

El arte de la conversación silenciosa: Mi filosofía de paseo y educación

  Si alguna vez has sentido que el paseo con tu perro es una lucha de fuerzas, quiero decirte algo que cambiará tu perspectiva: el problema no es quién tiene más fuerza, sino quién está comunicando con mayor claridad. Mi recomendación para educar y pasear parte de una idea central: el paseo debe ser una conversación, no una imposición. Para que esta charla funcione, debemos entender que el movimiento físico influye directamente en la mente. Como propone la  neuroetología canina , la velocidad a la que se desplaza un perro modula su nivel de excitación. Un perro que camina al límite de sus fuerzas no está procesando el entorno, está simplemente reaccionando a él. Por eso, mi trabajo se basa en gestionar esas velocidades a través de pausas estratégicas. En mi metodología, la pieza clave es la  tensión pasiva . A diferencia del tirón de correa —que según expertos como  James O'Heare  solo aumenta la frustración y la reactividad—, la tensión pasiva consiste en que e...

Cómo trabajar con un perro ansioso que ha desarrollado ladridos excesivos

El ladrido es una de las formas más naturales de comunicación en los perros. Sin embargo, cuando se vuelve constante y está ligado a la ansiedad, deja de ser un simple comportamiento y se convierte en un problema que afecta tanto al animal como a su entorno. Muchos dueños creen que basta con sacar al perro a pasear para reducir la ansiedad, pero la realidad es que el paseo es solo una parte del proceso. El verdadero cambio ocurre cuando se combina el trabajo en casa con técnicas específicas durante la salida, siempre desde la calma y el refuerzo positivo. Entender la raíz del problema Un perro que ladra de manera excesiva no lo hace “porque sí”. Generalmente, detrás de ese comportamiento hay: - Ansiedad frente a estímulos externos: otros perros, personas, bicicletas o ruidos inesperados.   - Falta de vínculo sólido con el guía: el perro no confía plenamente en quien lo acompaña y busca controlar el entorno por sí mismo.   - Acumulación de energía: sin suficiente ejer...