Ir al contenido principal

¡Los tipos de aprendizaje que debes conocer!

Para educar, adiestrar, entrenar y rehabilitar a un perro es necesario que el humano entienda cual es su proceso de aprendizaje, así podrá crear los comportamientos adecuados y evitara reforzar inconscientemente aquellos comportamientos que son considerados como problemáticos.

Existen varios enfoques sobre el proceso de aprendizaje del perro, en este artículo vamos a ver el aprendizaje asociativo y el aprendizaje no asociativo.

Cuando hablamos de aprendizaje asociativo nos referimos a aquel que establece una asociación entre dos o más fenómenos.


El condicionamiento operante entra en esta categoría, y consiste en aumentar o disminuir la frecuencia de un comportamiento controlando la consecuencia que el perro recibirá por su acción.

Si das una orden, el perro se sienta y le das un premio, estás influyendo a través de condicionamiento operante, controlas la consecuencia que el perro recibirá al sentarse.


También es importante conocer el condicionamiento clásico que opera en los procesos involuntarios y reflejos, este se basa en los estímulos y no en la consecuencia.

Si todos los días tienes una rutina antes de salir con el perro, te colocas los zapatos, buscas tu billetera, apagas las luces de la casa, agarras tus llaves, la correa y sales con tu perro... Este está aprendiendo gracias al condicionamiento clásico, que después de esa rutina que haces dentro de casa viene un paseo y estará ansioso esperando que termines para salir.

Cuando hablamos de aprendizaje no asociativo nos referimos a la forma como el perro establece el grado de su respuesta ante variados estímulos.


Dentro de este enfoque podemos encontrar el proceso de habituación, que se da cuando se presenta un conjunto de estímulos de una manera gradual y controlada, para que no represente ningún valor para el individuo y se convierta en un elemento más de su ambientes.

Podemos ver este proceso en los perros que hacen vida en la calle, estos caminan por las avenidas sin que el ruido, los carros o las personas les alteren, en cambio pareciera que estuvieran muy acostumbrados a esto, la habituación también la podemos ver en los perros que acompañan a los cazadores, están tan acostumbrados que pareciera no importarle las detonaciones del rifle.


Contrario a esto existe también el proceso de sensibilización, que se da cuando se presenta un estímulo repentino y exagerado, que no da tiempo al perro para gestionar la situación correctamente.

Esto es lo que pasa con las mascotas que se asustan al escuchar por primera vez las detonaciones de los fuegos artificiales.





Entradas populares de este blog

El paseo como sistema de consecuencias: Por qué la correa es tu mejor canal de comunicación

Caminar con un perro es, en esencia, una conversación constante a través de la correa. Muchos dueños y paseadores viven el paseo como una lucha de poder, pero la realidad es que el perro no aprende por quién tiene más fuerza, sino por lo que sucede inmediatamente después de sus actos. Para que un perro aprenda a ir tranquilo, hay que entender que los cuatro cuadrantes del condicionamiento operante no ocurren por separado; en la calle, todo se mezcla en un mismo segundo. Imagina que vas caminando y tu perro mete un jalón brusco. Si tú te plantas firme como un poste, ahí mismo le estás enviando un mensaje doble. Por un lado, el perro choca contra su propia fuerza y siente la presión de la correa; eso es Castigo Positivo (C+) , porque está apareciendo un estímulo incómodo. Pero, al mismo tiempo, el mundo se detiene. Ya no puede llegar a donde quería porque tú no avanzas, y eso es un Castigo Negativo (C-) . En un solo instante, el perro entiende que su decisión de jalar le trajo una molest...

El arte de la conversación silenciosa: Mi filosofía de paseo y educación

  Si alguna vez has sentido que el paseo con tu perro es una lucha de fuerzas, quiero decirte algo que cambiará tu perspectiva: el problema no es quién tiene más fuerza, sino quién está comunicando con mayor claridad. Mi recomendación para educar y pasear parte de una idea central: el paseo debe ser una conversación, no una imposición. Para que esta charla funcione, debemos entender que el movimiento físico influye directamente en la mente. Como propone la  neuroetología canina , la velocidad a la que se desplaza un perro modula su nivel de excitación. Un perro que camina al límite de sus fuerzas no está procesando el entorno, está simplemente reaccionando a él. Por eso, mi trabajo se basa en gestionar esas velocidades a través de pausas estratégicas. En mi metodología, la pieza clave es la  tensión pasiva . A diferencia del tirón de correa —que según expertos como  James O'Heare  solo aumenta la frustración y la reactividad—, la tensión pasiva consiste en que e...

Cómo trabajar con un perro ansioso que ha desarrollado ladridos excesivos

El ladrido es una de las formas más naturales de comunicación en los perros. Sin embargo, cuando se vuelve constante y está ligado a la ansiedad, deja de ser un simple comportamiento y se convierte en un problema que afecta tanto al animal como a su entorno. Muchos dueños creen que basta con sacar al perro a pasear para reducir la ansiedad, pero la realidad es que el paseo es solo una parte del proceso. El verdadero cambio ocurre cuando se combina el trabajo en casa con técnicas específicas durante la salida, siempre desde la calma y el refuerzo positivo. Entender la raíz del problema Un perro que ladra de manera excesiva no lo hace “porque sí”. Generalmente, detrás de ese comportamiento hay: - Ansiedad frente a estímulos externos: otros perros, personas, bicicletas o ruidos inesperados.   - Falta de vínculo sólido con el guía: el perro no confía plenamente en quien lo acompaña y busca controlar el entorno por sí mismo.   - Acumulación de energía: sin suficiente ejer...