Ir al contenido principal

¿Tu perro le tiene miedo a las tormentas?

Muchos perros muestras un comportamiento nervioso, tiemblan, lloran, se esconden o buscan constantemente la compañía del humano cuando hay una tormenta. la brisa, la lluvia y los relámpagos pueden convertirse en una tortura para el perro.

En primer lugar debemos entender que esos comportamientos tienen como base el miedo, son una respuesta a un estímulo repentino al cual el perro no está acostumbrado y que si no se gestiona de una manera adecuada puede verse reforzado y  ser el detonante de una gran cantidad de problemas de comportamiento.

El miedo es una emoción primaria que nos permite reaccionar ante posibles situaciones que atenten contra nuestra integridad, en el caso de una tormenta, los sonidos, los cambios de temperatura y los olores que llegan al perro de manera repentina e intensa pueden sorprenderlo generando una sencibilizacion ante este acontecimiento.

Para ayudar a tu perro en esta situación lo primero que debes hacer es dejar de consentirlo en esos momentos de miedo, ya que estarás reforzandolo. ignóralo! lo mas recomendable es enseñarle algunos de estos estímulos de manera gradual, como es el caso de los sonidos de tormentas que puedes encontrar en youtube (Clic aquí para escuchar sonidos de habituación para la tormenta), colocandolo a un volumen bajo en un día lluvioso, mientras distraes al perro con una actividad repetitiva como el paseo controlado dentro de casa, la practica de los comandos básicos de obediencia o simplemente jugando con la pelota.


poco a poco podrás ir subiendo el volumen de los sonidos, con esto el perro empezara a habituarse a esa situación y la asociara con un resultado positivo. con el tiempo y constancia el perro entenderá que la tormenta es algo normal, que no representa ningún peligro, al contrario la tormenta puede significar que es hora de jugar o a realizar alguna actividad divertida con el humano.



Entradas populares de este blog

El paseo como sistema de consecuencias: Por qué la correa es tu mejor canal de comunicación

Caminar con un perro es, en esencia, una conversación constante a través de la correa. Muchos dueños y paseadores viven el paseo como una lucha de poder, pero la realidad es que el perro no aprende por quién tiene más fuerza, sino por lo que sucede inmediatamente después de sus actos. Para que un perro aprenda a ir tranquilo, hay que entender que los cuatro cuadrantes del condicionamiento operante no ocurren por separado; en la calle, todo se mezcla en un mismo segundo. Imagina que vas caminando y tu perro mete un jalón brusco. Si tú te plantas firme como un poste, ahí mismo le estás enviando un mensaje doble. Por un lado, el perro choca contra su propia fuerza y siente la presión de la correa; eso es Castigo Positivo (C+) , porque está apareciendo un estímulo incómodo. Pero, al mismo tiempo, el mundo se detiene. Ya no puede llegar a donde quería porque tú no avanzas, y eso es un Castigo Negativo (C-) . En un solo instante, el perro entiende que su decisión de jalar le trajo una molest...

El arte de la conversación silenciosa: Mi filosofía de paseo y educación

  Si alguna vez has sentido que el paseo con tu perro es una lucha de fuerzas, quiero decirte algo que cambiará tu perspectiva: el problema no es quién tiene más fuerza, sino quién está comunicando con mayor claridad. Mi recomendación para educar y pasear parte de una idea central: el paseo debe ser una conversación, no una imposición. Para que esta charla funcione, debemos entender que el movimiento físico influye directamente en la mente. Como propone la  neuroetología canina , la velocidad a la que se desplaza un perro modula su nivel de excitación. Un perro que camina al límite de sus fuerzas no está procesando el entorno, está simplemente reaccionando a él. Por eso, mi trabajo se basa en gestionar esas velocidades a través de pausas estratégicas. En mi metodología, la pieza clave es la  tensión pasiva . A diferencia del tirón de correa —que según expertos como  James O'Heare  solo aumenta la frustración y la reactividad—, la tensión pasiva consiste en que e...

Cómo trabajar con un perro ansioso que ha desarrollado ladridos excesivos

El ladrido es una de las formas más naturales de comunicación en los perros. Sin embargo, cuando se vuelve constante y está ligado a la ansiedad, deja de ser un simple comportamiento y se convierte en un problema que afecta tanto al animal como a su entorno. Muchos dueños creen que basta con sacar al perro a pasear para reducir la ansiedad, pero la realidad es que el paseo es solo una parte del proceso. El verdadero cambio ocurre cuando se combina el trabajo en casa con técnicas específicas durante la salida, siempre desde la calma y el refuerzo positivo. Entender la raíz del problema Un perro que ladra de manera excesiva no lo hace “porque sí”. Generalmente, detrás de ese comportamiento hay: - Ansiedad frente a estímulos externos: otros perros, personas, bicicletas o ruidos inesperados.   - Falta de vínculo sólido con el guía: el perro no confía plenamente en quien lo acompaña y busca controlar el entorno por sí mismo.   - Acumulación de energía: sin suficiente ejer...