Ir al contenido principal

¿Porque el perro necesita olfatear y marcar el territorio en el paseo?

Los perros tienen una necesidad instintiva de olfatear y marcar su territorio durante los paseos. Una de las principales razones por las que los perros necesitan olfatear es porque su sentido del olfato es mucho más desarrollado que el de los humanos. De hecho, los perros tienen entre 50 y 300 millones de células olfativas, mientras que los humanos sólo tienen alrededor de 5 millones. Esto les permite detectar olores que los humanos no perciben.



Al oler, los perros pueden obtener información valiosa sobre su entorno. Pueden detectar el olor de otros animales, personas, plantas y objetos. Esta información les ayuda a comprender su entorno ya identificar posibles amenazas o peligros.


Además, los perros tienen un fuerte instinto territorial, y marcar su territorio es una forma de establecer su presencia y proteger su hogar ya sus seres queridos. Al orinar o hacer sus necesidades en ciertos lugares, los perros están dejando su marca y comunicando a otros perros que ese es su espacio. Este comportamiento es especialmente importante en la naturaleza, donde los perros necesitan proteger sus territorios de otros animales y depredadores.



En resumen, los perros necesitan olfatear y marcar su territorio durante los paseos porque es una parte natural e instintiva de su comportamiento. Al hacerlo, pueden obtener información sobre su entorno y establecer su presencia y proteger su hogar ya sus seres queridos. Como dueño de un perro, es importante permitir que tu perro satisfaga estas necesidades de manera adecuada y segura durante los paseos.




Entradas populares de este blog

El paseo como sistema de consecuencias: Por qué la correa es tu mejor canal de comunicación

Caminar con un perro es, en esencia, una conversación constante a través de la correa. Muchos dueños y paseadores viven el paseo como una lucha de poder, pero la realidad es que el perro no aprende por quién tiene más fuerza, sino por lo que sucede inmediatamente después de sus actos. Para que un perro aprenda a ir tranquilo, hay que entender que los cuatro cuadrantes del condicionamiento operante no ocurren por separado; en la calle, todo se mezcla en un mismo segundo. Imagina que vas caminando y tu perro mete un jalón brusco. Si tú te plantas firme como un poste, ahí mismo le estás enviando un mensaje doble. Por un lado, el perro choca contra su propia fuerza y siente la presión de la correa; eso es Castigo Positivo (C+) , porque está apareciendo un estímulo incómodo. Pero, al mismo tiempo, el mundo se detiene. Ya no puede llegar a donde quería porque tú no avanzas, y eso es un Castigo Negativo (C-) . En un solo instante, el perro entiende que su decisión de jalar le trajo una molest...

El arte de la conversación silenciosa: Mi filosofía de paseo y educación

  Si alguna vez has sentido que el paseo con tu perro es una lucha de fuerzas, quiero decirte algo que cambiará tu perspectiva: el problema no es quién tiene más fuerza, sino quién está comunicando con mayor claridad. Mi recomendación para educar y pasear parte de una idea central: el paseo debe ser una conversación, no una imposición. Para que esta charla funcione, debemos entender que el movimiento físico influye directamente en la mente. Como propone la  neuroetología canina , la velocidad a la que se desplaza un perro modula su nivel de excitación. Un perro que camina al límite de sus fuerzas no está procesando el entorno, está simplemente reaccionando a él. Por eso, mi trabajo se basa en gestionar esas velocidades a través de pausas estratégicas. En mi metodología, la pieza clave es la  tensión pasiva . A diferencia del tirón de correa —que según expertos como  James O'Heare  solo aumenta la frustración y la reactividad—, la tensión pasiva consiste en que e...

Cómo trabajar con un perro ansioso que ha desarrollado ladridos excesivos

El ladrido es una de las formas más naturales de comunicación en los perros. Sin embargo, cuando se vuelve constante y está ligado a la ansiedad, deja de ser un simple comportamiento y se convierte en un problema que afecta tanto al animal como a su entorno. Muchos dueños creen que basta con sacar al perro a pasear para reducir la ansiedad, pero la realidad es que el paseo es solo una parte del proceso. El verdadero cambio ocurre cuando se combina el trabajo en casa con técnicas específicas durante la salida, siempre desde la calma y el refuerzo positivo. Entender la raíz del problema Un perro que ladra de manera excesiva no lo hace “porque sí”. Generalmente, detrás de ese comportamiento hay: - Ansiedad frente a estímulos externos: otros perros, personas, bicicletas o ruidos inesperados.   - Falta de vínculo sólido con el guía: el perro no confía plenamente en quien lo acompaña y busca controlar el entorno por sí mismo.   - Acumulación de energía: sin suficiente ejer...