Ir al contenido principal

¿Tu perro aun no sabe donde debe hacer sus necesidades?


Adquirir un perro trae consigo una serie de responsabilidades entre las cuales está la educación de ese nuevo integrante peludo.

Muchas personas se desesperan por que el perro que adquirieron parece no aprender una norma tan básica como es donde debe hacer sus necesidades.

Incluso, al pasar el tiempo parece que el problema va empeorando por que posiblemente encuentre nuevos lugares para orinar que por supuesto al humano le parece inadecuado.
A través de mi página de Facebook siempre recibo mensajes preguntándome; ¿Cómo hago para que mi perro no se orine en la sala? o incluso, ¡Mi perro se orina en mi cama! ¿Cómo lo corrijo?

Lo primero que debemos tener en cuenta es en qué etapa de desarrollo se encuentra el perro, si tiene menos de cuatro meses recomiendo que visites ¿Quieres que tu cachorro haga sus necesidades en el lugar correcto?

Si ya tiene más de cuatro meses estas en el artículo correcto. En esta etapa los cachorros son más inquietos así que no podremos utilizar el mismo procedimiento que usaríamos con un cachorro de 2 meses.

Ya tu perro esta dejándose llevar por su instinto para realizar distintas actividades, entre ellas el reconocimiento y marcaje de territorio, es por eso que a la par de corregir su comportamiento y enseñarle donde está el lugar correcto para hacer sus necesidades, debemos establecer un proceso en el cual definas que posición ocupa el perro en la manada.
Visita ¿Quieres que tu perro te vea como su lider? aplica este proceso de jerarquizacion
Después de aplicar este proceso, el perro debería haber entendido que tu eres el líder y debería estar más dispuesto a aprender lo que le quieras enseñar.

Es el momento de comenzar a corregir la situación, vamos a limpiar los lugares que no queremos  que el perro se vuelva a orinar.

Los perros cada vez que orinan o defecan dejan un rastro en el lugar que les indica que en ese lugar pueden hacer sus necesidades, por más que lo hayas limpiado, el perro es capaz de percibir su marca de manera mínima.

Para eliminar ese rastro te recomiendo usar el eliminador de rastro que te enseñe a fabricar en un artículo anterior, compuesto por vinagre, agua y bicarbonato.
Con esto limpiaras los lugares donde no quieres que el perro vuelva a orinar o defecar.

Modo de uso:
-       - Use el eliminador de rastro sobre la superficie que haya orinado el perro y deje actuar durante 5 minutos
-          - Luego escúrralo y utilice el producto de limpieza de su preferencia
(Este proceso debe repetirse varias veces al día para obtener mejores resultados en menor cantidad de tiempo)

Por otro lado tenemos que resaltar el olor de orina en el lugar donde SI queremos que el perro haga sus necesidades.

Para eso utilizaremos cloro ya que este producto en contacto con el amoniaco de la orina produce una reacción química que amplifica el rastro que deja el perro, con esto aumentaremos las probabilidades de que el perro se deje llevar por su instinto y busque el rastro más fuerte para hacer sus necesidades

Y es aquí cuando llegamos al punto más importante de todos, refuerza con mucho cariño cada vez que el perro haga sus necesidades en el lugar correcto y por más que cueste ignóralo cuando se equivoque.

Los perros buscan constantemente la atención del humano, así que tendera a repetir el comportamiento que hace que le prestes atención y disminuir el que hace que lo ignores.

Nota: recuerda que los perros no controlan completamente sus esfínteres hasta después de los 9 meses, así que es probable que no alcance a llegar al sitio adecuado si está muy lejos, y se orine en el camino




Entradas populares de este blog

El Síndrome de la "Jaula de Oro": ¿Por qué el exceso de comodidad está rompiendo la mente del perro doméstico?

  Como especialistas en comportamiento, nos enfrentamos a diario con una paradoja que desafía la lógica del propietario común: perros que viven en entornos de "bienestar total" —alimento premium, confort absoluto y afecto ilimitado— pero que manifiestan cuadros severos de ansiedad, reactividad o una apatía profunda. La pregunta que el gremio debe poner sobre la mesa es: ¿Es posible que la eliminación de desafíos esté invalidando biológicamente a la especie? El Espejo de Universo 25: Cuando la abundancia colapsa Para entender este fenómeno, debemos recurrir al experimento Universo 25 de John Calhoun. En un hábitat donde no existía el hambre, el peligro ni la enfermedad, la población de ratones no alcanzó la plenitud; alcanzó la extinción conductual. Surgieron "Los Bellos": individuos físicamente perfectos que renunciaron a la interacción social y a sus roles naturales. Simplemente se dedicaban a comer, dormir y acicalarse. En etología, esto se conoce como Apoptosis ...

¿Tu cachorro muerde muy fuerte cuando juega? Enséñale a controlar su mordida

Los cachorros a partir de su cuarta semana de vida comienzan a moverse con mayor libertad, conocen su entorno y se interesan por los elementos que lo componen. Así mismo, la relación con su madre y sus hermanos se intensifica ya que comienza a aparecer los primeros juegos y las primeras lecciones en cuanto a las reglas de convivencia dentro de la manada. Si tienes la oportunidad de convivir con una camada en esta etapa, podrás observar que comienzan a aparecer los juegos bruscos entre los hermanos, esto es básico para el aprendizaje de todas las reglas sociales del perro.

El miedo en los perros

Los perros al igual que nosotros pueden experimentar una sensación de miedo cuando se encuentran en una situación negativa o estresante, esta emoción aparece cuando tu mascota percibe un peligro aparente o real. El miedo es un mecanismo que le permite al individuo estar alerta ante los posibles peligros del entorno y lo prepara para dar una respuesta fisiológica que lo ayude a sobrevivir. En el perro esta emoción puede producir 3 respuestas comunes como lo son huir, paralizarse o atacar. Es importante determinar qué es lo que esta ocasionando miedo en el perro y descartar trastornos como la ansiedad que provoca un estado crónico de alerta, así como también las fobias que suelen provocar una reacción descontrolada en el perro ante situaciones que no representan un peligro real. Generalmente los casos de miedo que he atendido a través de mis asesorías en conducta canina se deben a tres factores importantes; 1)       Una socialización deficiente...