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Las causas más comunes de malos hábitos higiénicos


Con el tiempo me he dado cuenta que el principal de los problemas de comportamiento que las personas intentas resolver es cuando su perro orina o defecan en un lugar inadecuado, y este problema puede tener una solución muy simple o muy compleja... Todo depende del caso, es por eso que en este artículo me gustaría aclarar las causas más comunes de este problema.

En primer lugar es importante que puedan darse un repaso por los conocimientos etologicos y conductuales basicos como lo son las etapas de desarrollo del perro, sus instintos, y su proceso de aprendizaje.


Si se trata de un cachorro menor de 4 meses es normal que orine en muchos lugares ya que hasta ese momento lo que posiblemente a aprendido es que todo logar puede usarse como baño, menos su cama, es importante que el humano establezca un lugar con espacio limitado donde el perro tenga acceso solo a su cama, a su agua y al lugar donde debe hacer sus necesidades. Es ahí donde el perro debe permanecer para asegurarnos de que el cachorro haga sus necesidades en el lugar correcto, premiarlo y darle la libertad que necesita para compartir y conocer su entorno.

Si el perro orina en el lugar incorrecto ignóralo y limpia con vinagre y bicarbonato para eliminar el rastro y limpia con cloro el lugar donde quieres que haga sus necesidades.


Si el perro es mayor de 4 meses la cosa es un poco más compleja, en esa etapa el perro empieza a dejarse llevar por su instinto y a marcar territorio, así que además del trabajo anterior es importante establecer un proceso de jerarquización que permita hacerle saber que dentro de casa hay una figura de autoridad que se encargará de proteger los recursos incluyendo el territorio.

Es importante aclarar que los perros no pueden controlar completamente sus esfínteres hasta después de lo 9 meses, así que es posible que aunque sepa dónde debe hacer sus necesidades no le de tiempo de llegar y orine en cualquier otro lugar de la casa.

Es por eso que mi recomendación es utilizar castigos negativos y refuerzos positivos, para evitar confundir al perro con regaños que para ellos no tienen ningún sentido y que a la final sería un maltrato innecesario... Y en cambio motivarlo a hacer las cosas mucho mejor en la próxima oportunidad.


Si el perro es mayor de año y medio, la cosa se complica un poco más... Y esto también puede variar dependiendo si has castigado al perro, Si el perro viene de la calle, si el perro es de naturaleza dominante, si vives en apartamento o si vives en una casa, si tu casa tiene un patio donde el perro pueda hacer sus necesidades o no.

Si el perro no ha entendido o no nunca aprendió a hacer sus necesidades en un sitio específico, ya tendrá eso por costumbre y será algo normal para el, se necesitaría trabajar algo llamado contracondicionamiento, asociando la nueva conducta con resultados positivos que lo motiven a repetir el comportamiento.

Es por eso importante contar con la asesoría de un adiestrador o educador canino que te ayude a establecer una estrategia que minimice los errores a la hora de corregir ese comportamiento.

La base sigue siendo la misma que en las etapas anteriores, procurar llevar al perro al lugar indicado para hacer sus necesidades en los momentos cuando hay más posibilidades de hacerlo, premiar con mucho cariño cuando lo haga bien e ignorarlo completamente cuando se equivoque.


Para esto es necesario establecer horarios de comida que permitan llevarlo a dar un paseo al terminar, o preparar un espacio de descanso con acceso solo a la zona donde puede hacer sus necesidades, Aplicar un proceso de jerarquización que te permita reafirmar tu posición de liderazgo, prácticar obediencia basica y realizar diariamente paseos controlados que le permitan al perro drenar su energía.


La esterilización es una opción complementaria a considerar cuando nada de lo anterior a dado resultado, ya que muchas veces el disparador de la conducta es una respuesta hormonal del perro y al esterilizarlo eliminas ese estímulo, lo que te permitirá conseguir mejores resultados a la hora de aplicar la estrategia de modificación de conducta.

Por último debes considerar otras causas como lo son un trastorno físico que debe ser evaluado por un médico veterinario o un trastorno psicológico como la ansiedad, que debe ser tratado por separado antes de comenzar a trabajar en sus hábitos higiénicos.




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